“Ahora te puedo mirar a los ojos, ya no te como”.

Por : | 0 Comentarios | On : Septiembre 5, 2013 | Categoría : Testimonios y Confesiones

El comer carne lo veía como algo horrible pero seguía haciéndolo. Nunca le di tanta importancia hasta que empecé a informarme y a ver vídeos, documentales e imágenes, que aunque son sangrientas y horribles, por ellas refuerzo cada día más mi decisión.

Nunca llegué a imaginarme lo que le hacían al marrano o a la vaca que yo siempre saludaba en los paseos. O lo que había detrás de los nuggets apanados que mamá compraba. Todo se ve tan arregladito y bonito, que es difícil imaginarse el sufrimiento, dolor y sangre que hay detrás de ese pedazo de pollo.

Veía los videos y lloraba desconsoladamente. Fue ahí cuando tomé la decisión de volverme vegetariana. Así que le dije a mamá que no más carne en mi plato. Al principio ella creía que yo estaba loca y aunque trataba de no darme carne, ella era la que se estaba enloqueciendo conmigo. Duré 3 meses siendo vegetariana pues mi papá con el cuento de las proteínas y que me iba a desaparecer o , peor aún, morir, logró convencerme y volví a comer carne.

En septiembre de 2011 volví a retomar la idea de no comer carne, pero papá volvió a intervenir. Yo seguía viendo estos vídeos. Me informé mucho, averigüé sobre las proteínas, los sustitutos y me di cuenta que los animales no sólo sufren para que obtengan su carne, sino también su leche y huevos, así que decidí volverme vegana. Hablé con mis papás, les di argumentos, les mostré, los informé y hasta el día de hoy llevo 1 año y 3 meses de no ser cómplice del sufrimiento de los animales.15 meses sin tener cadáveres en mi plato y 15 meses sintiéndome feliz y muy bien de salud.

El veganismo no es sólo una dieta o abstenerse de no comer nada animal, para mí va más allá de eso. Es un estilo de vida, dónde eres justa, y te pones siempre, cada día, en el lugar de ellos y haces lo que puedas para mejorarlo y ayudarlos.

No es difícil, no es imposible, no es moda, no es tontería y no estamos locos. Es una decisión que no sólo te ayuda a ti sino a nuestros hermanos los animales y al mundo.

Ya no seas cómplice del dolor y sufrimiento que viven millones de animales cada día, en todo el mundo, sólo para satisfacer y darle gusto a tu paladar.

Vive vegano, vive feliz 🙂

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