La «última palabra» a propósito de la carne

Por : | 2 Comentarios | On : Abril 1, 2007 | Categoría : Testimonios y Confesiones

 Me hice vegetariano a la edad de 16 años como consecuencia de un hecho fuera de lo común que influenciaría profundamente mi vida para siempre. Ya me había venido anteriormente a la mente que algo no funcionaba en el hecho de comer carne. Pero todavía no se trataba de una idea que permaneciera en el estado del pensamiento, lo que hacía que no hubiese acometido nada para poner esta idea en ejecución. Después, durante un verano en que, junto con otros jóvenes, participaba en un campamento, y que, sentado entre ellos alrededor de una mesa, me preparaba para comer una jugosa hamburguesa, la niña pequeña sentada a mi lado (era vegetariana, pero yo en ese momento no lo sabía todavía) nos miró a mi y a mi hamburguesa, con una expresión de disgusto e incomprensión, y me dijo: 

«Mike, ¿verdaderamente te vas a comer eso?»
«Eh, sí», respondí.
«Pero, es un animal muerto.»

Me volví hacia ella dándome cuenta plenamente de lo que decía. Era verdad, había un animal muerto en mi plato. La forma en que ella expresó su sentimiento golpeó profundamente mi conciencia. No intentó convencerme de que era un error comer carne. No utilizó ningún argumento para hacérmelo comprender. Simplemente fue honesta y franca. 
«Mike, ¿verdaderamente te vas a comer un animal muerto?». Estas palabras continuaban resonando en mi cabeza. Yo había tenido un comportamiento que ella no esperaba de mi parte, ¡cuando la proporción de vegetarianos en nuestro grupo era prácticamente nula!. 

Ahora os preguntáis si por lo menos me comí la hamburguesa ese día. ¡Evidentemente no!. Tampoco comí carne durante el mes siguiente. Me había vuelto vegetariano sin saber incluso como uno se hace vegetariano. Esta es la razón por la que tuve algunos problemas, y al cabo de un mes, comencé a comer carne de nuevo. Felizmente, encontré algunos libros sobre vegetarianismo que me ayudaron a dar el paso final. Después la carne salió completamente de mi vida. 

Los acontecimientos son algunas veces muy extraños. Esta pequeña niña vegetariana parece haber aparecido en mi vida en el momento justo. Como si ella hubiera sabido que yo ya había pensado en ello, que yo había caminado más lejos en esa dirección que los otros jóvenes de mi alrededor, que por su parte, continuaron ingiriendo animales muertos cada día sin cuidado. Esto ocurrió hace quince años. 




Mike Petrucci 

apartes del artículo del periódico vegetariano crudívoro «Just eat an Apple» (Simplemente comed una manzana). 

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  • Anonymous

    Que bueno! parece que hacen falta mas nenitas que digan “eso es un animal muerto”.

  • Anonymous

    siiii
    es cierto a veces las pocas palabras dicen mucho i las miradas expresan mas..!!
    ojalá muchos cambiaran de idea como tuuu lo hiciste!
    por el contrario, me he propuesto y he hecho algo parecido, sin embargo hay personas que no son muy decentes ni educadas y solo te faltan al respeto o te ignoran por ser vegetariano, a veces es discriminacion y las ideologias ni los pensamientos no se respetan, cada persona es libre i debe ser respetada, muchos no lo entienden y pretenden evadir el tema aunque reconozcan que es cierto.!
    me encanto tu articulo
    atentamente
    Mayra vanessa alvear!